Días extraños
Llego media hora antes que abran la Feria. No sé muy bien qué hacer y al final decido sentarme en un banco. Dejo el periódico a un lado. La tarde empieza a ser abrasadora. He estado muy pocas veces en el Retiro. Qué raro pienso, con lo que me gustan los parques. De las cuatro o cinco veces, un par acompañado de mujeres. Dejo que el sol me queme unos minutos. Un vagabundo está sentado enfrente mío, en la sombra. Cierro los ojos e intento parar de pensar. Dentro de pocos días el calor será ya insoportable, pero ahora me gusta sentirlo. Recuerdo cuando hace un par de años, por estas mismas fechas, nos sentamos en Russell Square, con el mismo calor de principios de verano. Las sonrisas de las mujeres en los parques son pequeñísimos regalos de los dioses. Aún así, no puedo evitarlo, en cualquiera de ellos dejo siempre una parte de mi mente en blanco. Este verano pasado, en Central Park, tardé más de media hora en comer una manzana mientras escuchaba un tipo que cantaba con una guitarra. Nadia me hizo unas fotos divertidas aquel día. Hoy en cambio Madrid me rehúye. Me llaman y respondo que estoy mirando libros cuando en realidad todavía estoy en el banco.
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5 Comentaris:
Una abraçada des de Barcelona, guapo!
Encara recordo la poma, les fotos, el "tipo" i la meva mala llet per no ser fotografiada :P. Ànims i molts petons!!!
Rellegit i perfecte... només un parell de cosetes, mínimes però :)
Que tú escribas en castellano sí que es raro, sí.
El tiempos pasa y quizas las actividades que haces tambien cambian pero sí al recordar las cosas que hacias te hace bien... entonces vuelvelas a hacer es lo rico de la vida. Saludos Cesc.
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